Respira hondo. ¿Hueles ese olor a ropa limpia en la calle? No, espera. Eso es humedad. Estamos en Lisboa, al fin y al cabo. Llegó la lluvia y, con ella, ese momento de pánico silencioso al abrir el armario del alojamiento local y darte cuenta de que tienes 12 juegos de sábanas para entregar antes de las 15 h, y tu ventana está tan mojada que parece haber llorado toda la noche.
Si tienes un negocio de alojamiento local, una casa de huéspedes o gestionas propiedades en Alfama, este escenario no es nuevo para ti. Es estacional, pero siempre duele....
