El drama de una casa de huéspedes en Graça
Doña Maria no es de quejarse. Crió a su hija sola, gestionó una pastelería durante 20 años y ahora, a los 58, decidió transformar la planta baja que heredó en Graça en un alojamiento local. El anuncio en Airbnb se activó hace dos semanas — un luminoso apartamento de dos habitaciones, con vistas al río y azulejos originales. Las tres primeras reservas llegaron en un santiamén: una pareja de franceses, dos amigos de Madrid y un grupo de aficionados del Sporting que viene para el partido contra el Estrela da Am... (total 9062 chars)
