Hay dos tipos de personas en esta ciudad: las que guardan los abrigos de invierno al fondo del armario el 1 de abril y las que aún posponen esa tarea porque 'cualquier día vuelve el frío'. Pues bien, el termómetro marcó 36 grados esta semana y las previsiones apuntan a 37 mañana. El verano ha decidido que ya no hay vuelta atrás.
Ahora, antes de meter esa parka en una bolsa de vacío y olvidarte del tema hasta noviembre, hay un detalle que separa un almacenaje bien hecho de un desastre textil anunciado...
