Lisboa lo tiene todo: luz, colinas, miradores y... una humedad traicionera que convierte una camisa planchada en una toalla arrugada en 20 minutos. Si eres de los que salió de casa con la ropa impecable y llegó al trabajo pareciendo que durmió en el asiento del autobús, esta guía es para ti. Con la llovizna al acecho y las ferias multiplicándose por la ciudad, mantener la ropa presentable es un deporte extremo. Pero no necesitas ser un héroe — para eso estamos nosotros.
En los últimos meses, las ...
