Introducción: cuando la plancha se convierte en el villano de la historia
Respira hondo. Fuera hace 39°C, dentro el termostato ya se rindió, y tienes una pila de sábanas, toallas y camisas que parece haber sido atacada por un gremlin de mal humor. El check-out fue hace dos horas y el próximo huésped llega mañana para ver el Portugal-Croacia. Lo último que quieres hacer es encender la plancha y convertir el salón en un horno industrial. Pero tu puntuación de anfitrión no se va a...
