Los números no mienten: últimamente, las búsquedas de "planchar" se han disparado un 117% en Lisboa. Sí, has leído bien. Más del doble de la media. Y no es solo curiosidad mórbida — es desesperación real, de esa que solo conoce quien mira un montón de ropa arrugada a las 23h de un domingo.
Pero, ¿qué está pasando en la capital para que, de repente, todos recuerden que odian planchar? La respuesta no está en el tiempo (que, bueno, es un verano normalísimo de 27 grados y sin gota de lluvia). Está en las personas... (total 8806 chars)
