Portugal juega contra España dentro de unas horas. Los bares de Lisboa están listos. Vasos alineados, televisores sintonizados, cerveza enfriándose. Los manteles, no tanto.
Si hay algo que diferencia un bar que se llena de uno que apenas sobrevive, es el detalle que nadie nota... hasta que lo nota. Y hoy, con 36°C afuera, lo último que quieres es estar planchando manteles a vapor a las 2 de la tarde. Más aún cuando el partido es a las 7.
Pero alguien tuvo esa idea. Un bar en Bairro Alto nos pidió que nos encargáramos de los... (total 7574 caracteres)
